La Coordinadora de la Mujer y CLADEM expresaron su indignación por lo sucedido en Yapacaní y aseguraron que el embarazo infantil es una tortura. «No se puede obligar a una niña de 11 años a continuar con un embarazo que pone en riesgo su vida», señalaron en redes sociales.
Fuente: Detrás de la Verdad
