El Programa Fiscal Financiero (PFF) 2022, suscrito este martes entre el ministro de Economía y Finanzas Públicas, Marcelo Montenegro, y el presidente del Banco Central de Bolivia (BCB), Edwin Rojas, establece como objetivos un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) de alrededor del 5,1%, una inflación en torno al 3,3% y un déficit fiscal de 8,5% del PIB.
El PFF 2022 establece metas cuantitativas que permitirán la consistencia de las políticas monetaria y fiscales acordes con los objetivos para continuar con el proceso de reconstrucción y senda del crecimiento de la economía iniciado en noviembre de 2020, reestableciendo el Modelo Económico Social Comunitario Productivo.
“En concordancia con las políticas de reactivación y reconstrucción implementadas por el Gobierno, los objetivos de las políticas fiscal, monetaria y cambiaria deben fomentar el desarrollo económico y social preservando la soberanía y estabilidad macroeconómica, con el fin de mejorar la calidad de vida y lograr el Vivir Bien de las bolivianas y los bolivianos”, según un reporte del ente emisor.
A su vez, en el marco del Plan de Desarrollo Económico y Social (PDES) 2021-2025 y la Ley del Presupuesto General del Estado 2022, la política fiscal continuará con su rol destinado a incentivar la inversión pública en los sectores productivos estratégicos para fortalecer la industrialización con sustitución de importaciones, y asegurar la redistribución del ingreso, impulsando la demanda interna en favor de todos los bolivianos.
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La política monetaria tendrá como objetivo mantener la estabilidad del poder adquisitivo interno de la moneda, para contribuir al desarrollo económico y social del país, a través de medidas orientadas a mantener niveles adecuados de liquidez, preservando la estabilidad económica.
De la misma forma, la política cambiaria continuará con tipo de cambio estable para mantener la inflación controlada y consolidar la bolivianización en la economía.
En conjunto, el PFF 2022 está orientado a fortalecer la reconstrucción de la actividad económica y el empleo, además de brindar certidumbre a la población en un contexto internacional muy cambiante.
Fuente: ABI
