Tras las atrocidades presuntamente cometidas por Rusia en la ciudad ucraniana de Bucha, la Unión Europea evalúa endurecer las sanciones contra Moscú. Esta vez afectarían al carbón, madera y vodka ruso, que no podrán ser importados a la Unión Europea. Las restricciones al crudo y gas ruso también están en la agenda.