Miles de personas recorrieron las calles de Buenos Aires el sábado para protestar contra la presión fiscal sobre el sector agropecuario. La fuerte subida de los precios de los combustibles y los fertilizantes no hace sino agravar una situación que para el campo argentino ya era insostenible. La oposición se suma a la protesta y el gobierno asegura que se trata de una acción con fines políticos.