¿Cuándo convertimos a Santa Cruz en una jurisdicción offshore y la ponemos a competir como centro financiero global, una jurisdicción con impuestos planos, o mejor todavía, un territorio libre de impuestos para fintechs y bancos digitales?
¿Cuándo convertimos a Santa Cruz en una jurisdicción offshore y la ponemos a competir como centro financiero global, una jurisdicción con impuestos planos, o mejor todavía, un territorio libre de impuestos para fintechs y bancos digitales?