Son cosas de las épocas de vacas flacas. Antes, cuando había plata, podían sobornar a cualquiera. Hoy es cuestión de principios y convicciones.
Son cosas de las épocas de vacas flacas. Antes, cuando había plata, podían sobornar a cualquiera. Hoy es cuestión de principios y convicciones.