Hasta que los obispos hablaron de los abusos sexuales de un cura a decenas de menores en un colegio. El país venía reclamando su palabra.
Condenan, se solidarizan, piden perdón y prometen apoyo a las víctimas.
Y dicen que no les corresponde a ellos investigar, sino a los jesuitas y a las autoridades del Estado.
=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas
Fuente: Pepe Pomacusi Periodista
