ME TIENEN HASTA EL COPETE
Rildo Barba
periodista 📌
Y en estos días que estoy hasta el copete (que no tengo) del rosadito y la Barbie, me pongo a buscar en mis recuerdos si mi hermana soñó o no con tener una de esas muñecas… Y no.
No sé si ni siquiera estuvo al alcance de sus sueños porque, convengamos, incluso ahora no cualquier bolsillo la puede comprar (la original más barata cuesta Bs 70), o porque simplemente no llegaba a Bolivia. Sí recuerdo a la Susi, de la fábrica brasileña Estrelha, tal vez no tan fina y estilizada como la del «imperio» (como diría el innombrable), pero al fin y al cabo cumplía con su objetivo: ser juguete, útil para el desarrollo de la imaginación, creatividad y del lenguaje.
¿Será que estas características son parte de las que ahora juran haber jugado con Barbie y tienen hasta las tangas rosadas? Para mí que hay nomás muchas coladas; esas a las que les encanta figuretear y ser del montón.
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Fuente: Ayyy Don Este
