“Fui secuestrado”. Maduro usa la palabra que usó Camacho primero. Y Arce después.

A Camacho se lo llevaron de la calle. Obligándolo a tenderse en el suelo.

A Arce se lo llevaron también de la calle. Sin obligarlo a humillaciones.

A Maduro lo arrancaron de su cama, con helicópteros, pistoleros disparando y marines esperando en barcos de guerra y portaaviones.



Maduro se asustó tanto que no pudo abrir las puertas de acero detrás de las que podía esconderse. Pasó de bailar y cantar a temblar y ser sacado de su país. Con Trump viendo todo en vivo y directo. Casi con pipocas y papa fritas.

Tres “secuestros”. Camacho, Arce, Maduro. Tres hombres dejados sin libertad. Enjaulados por distintos motivos.

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Fuente: Pepe Pomacusi Periodista