Bañarse acá. Te limpia el alma. Las ventanas. Lo que ves. La naturaleza. El verde. La montaña. Samaipata. Encanto mayor. Energía positiva. Buenas vibras.
Y escuchando a Longobardi. Vida. Periodismo. Neustadt.
En Samaipata te reencuentras. Paz. Crecimiento.
Esta cabaña se llama Erebor. Es un templo de paz. Belleza pura. Sin ningún detalle olvidado. Todo prolijo.
=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas
https://www.facebook.com/video.php?v=1441919574125529
Fuente: Pepe Pomacusi Periodista
