La gente, dura con Claure. Claure casi desaparece de las redes. Ahora apenas escribe. Y en cuanto asoma la cabeza, la gente le cae encima. Meterse en política le pasó factura.
Y Claure, que decía que no venía a Bolivia por temor a que el gobierno de Arce lo metiera preso, sigue sin venir a Bolivia. Y hace tres meses hay nuevo gobierno, lejano de la línea de Arce.
Claure pecó de exceso de recursos, carencia de experiencia política y abundancia de ambiciones.
Intentó manejar la política boliviana y los destinos de Bolivia.
1. Intentó organizar las primarias (todos los políticos bajo sus reglas)
=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas
2. Intentó manejar la economía de Bolivia (“voy a hacer el plan económico de Bolivia, se lo voy a dar al próximo presidente, le voy a dar un equipo de profesionales para que lo ejecute y voy a ser su asesor”
3. Intentó manejar a los medios (“voy a dar exclusivas, voy a calificar a los periodistas de Bolivia, voy a elegir a quien voy a dar entrevistas, las entrevistas no se va a hacer en Bolivia, se van a hacer donde yo diga, yo pago pasajes y hoteles de periodistas)
4. Ofreció becas, proclamó su amor por Bolivia, negó estar interesado en el litio de Bolivia, se descubrieron sus nexos con empresas ligadas al litio y quedó expuesto.
5. Se alió con Samuel Doria Medina, incumplió sus acuerdos con él y terminaron distanciados
Claure fue por todo. Y quedó sin nada.
La política es distinta a los negocios.
Claure sigue sin tener lo que más anhela: el cariño de su pueblo.
Y ha perdido más capital afectivo.
Dura cosa es la política. La credibilidad. El tacto.
Fuente: Pepe Pomacusi Periodista




