Jp me escribe y me amenaza. “Te vas a arrepentir”. El chico está nervioso. Se ve perdido. Y se inventa enemigos.
Admiro su espíritu democrático. Su respeto por el trabajo periodístico. Su equilibrio emocional. Su temple. Su tolerancia. Su inteligencia turbo. Y no a diesel.
También su ánimo violento. Su inexperiencia que lo hace dejar huellas de sus atrocidades democráticas. Y sus veleidades de niño caprichoso que cree que todos debemos estar a su servicio.
No me culpes Jp si la gente no te cree y no tiene intención de votar por vos.
La gente no vota por políticos mentirosos.
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Y no olvida que negaste tus tuits racistas, verificados como auténticos y reales por instituciones independientes.
La gente no olvida que negaste tener relación con el Banco FASSIL. Y se comprobó que eras accionista de ese banco y que cobrabas dividendos (ganancias) de ese banco.
No es mi culpa Jp. La gente no vota por políticos mentirosos. Y muy rápido te convertiste en uno de ellos.
La gente tampoco vota por violentos: “Te vas a arrepentir”. ¿Qué es eso de amenazar? ¿No están firmes tus convicciones democráticas? ¿Crees que los periodistas estamos para aplaudirte?
La gente tampoco vota por niños ricos, caprichosos y violentos.
La gente valora la democracia. Un intolerante no consigue votos. Pero eso no es mi culpa, Jp.
Ojo, yo tampoco hice la encuesta que te da lejos de ganar. La hizo Unitel. Yo no tengo acciones en Unitel. Ni cobro dividendos de Unitel.
¿Qué me provoca tu amenaza? De verdad, pena. Te convertiste en un proyecto político fallido. Y te insinuaste como un proyecto interesante. Luego se vio que había fallas estructurales en tu educación, formación y construcción. Pero eso no me mi culpa, Jp. Yo no te eduqué ni te formé.
Llevo 35 años en este oficio. He visto pasar presidentes, candidatos de toda clase y jerarquía, políticos de diversas índoles e idoneidades.
No es mi culpa que no califiques entre los mejores.
No es mi culpa que confundas La Paz con Cochabamba. Ojo, no sé qué te pasó ahí. Esa estaba fácil.
No es mi culpa que confundas satélite con con cohete.
Sólo falta que confundas Starlink con Star Wars, la guerra de las galaxias.
Esas cosas no son mi culpa, Jp.
No es mi culpa que hubieras crecido violento, con varios episodios de violencia en tu vida. No me culpes, no te conocía cuando eras intolerante y abusivo con humildes meseros, según cuentan las leyendas del Country Club Las Palmas.
¿Te tomo en serio? Sí, aunque te diga “hija” y “amenazadora”. Lo hago para poner a prueba tu templanza y madurez.
Sé que tienes plata y sos violento. Y que me has amenazado. Tomo nota. Nunca está demás hacerlo.
Los niños ricos suelen descontrolarse. Pero no me asusta. Sé que el asustado sos vos. Y siempre estoy listo, para lo que venga.
No crecí rodeado de lujos, me abrí camino en la vida con trabajo, esfuerzo y méritos. Así que no me voy a arrepentir de hacer mi trabajo. Lo he hecho en diarios, canales de TV, radios, revista y redes. Por 35 años. Y me han amenazado hombres de verdad. Y acá sigo.
Y te entendí, no debe ser fácil acumular dos derrotas consecutivas en dos elecciones, en menos de un año. Y sé que te asusta ser inauguración y clausura en política. Pero no es mi culpa Jp.
La vida no es fassil.
Te deseo suerte, madurez, inteligencia y un GPS.
Fuente: Pepe Pomacusi Periodista
