A las malas empresas se les socializa las pérdidas rescatándolas o subsidiándola…

A las malas empresas se les socializa las pérdidas rescatándolas o subsidiándolas con dinero público. A los malos empleados se les incrementa el salario mínimo y defiende sus “conquistas sociales”. A los malos gobiernos se les otorga el monopolio de emisión para autofinanciarse.

Mauricio Ríos García