Carajo, señor alcalde

¿Por qué tanta frustración, señor alcalde? ¿Por qué lanzó semejante carajazo? Sólo una persona con una fuerte dosis de impotencia de comporta así. Y no venga con el cuento de que está preocupado por la gente que no trabaja, por los pobres, la basura que amenaza con enfermarnos o cualquiera de las excusas que mencionó junto a esa expresión tan fuerte, reservada para los que tienen sangre en las venas, que seguramente no es su caso.

Sea sincero ¿Qué les prometió a las mafias que controlan en el gobierno? Le decimos así porque en algún momento le van a cobrar sus promesas, a lo mejor ya se las están reclamando y por eso se lo ve tan nervioso y asustado.

¿Qué les dijo? ¿Les pidió que no se preocupen que usted se ocuparía del paro cívico, que lo iba a tumbar en menos de una semana, que iba a dividir a los líderes cruceños, que los iba a asustar y acobardar inundándolos de basura?



Es entendible que un falso cruceño como el ministro Montaño y otro que también dice ser de la zona, como Eduardo Del Castillo, no tengan la más mínima idea sobre cómo funcionan las cosas en Santa Cruz pero ese tampoco es su caso. No es la primera vez que ocupa la alcaldía y ya debería conocer que en estas tierras no abundan sujetos como usted, dispuestos a vender sus principios al mejor postor, si es que alguna vez los tuvo.

Sabemos que en colegio no le fue nada bien porque comparte con el cocalero Morales la fórmula para pasar de curso, pero a su edad ya debe haber escuchado algo de la historia cruceña, para eso tiene tantos asesores, incluso uno para vestuario, que a lo mejor debería cambiarlo, pues al vestirse como payaso y actuar como tal, terminará convenciendo a todos de que sólo le falta la clásica nariz colorada.

Es una lástima que se haya equivocado de cabo a rabo y que ahora tenga que experimentar por cabeza propia la fuerza de un pueblo que nunca se ha rendido ante nadie, que no olvida a los luchadores que convirtieron a esta región en una tierra de libertad y que no perdona a los que traicionan sus causas, que sólo buscan el bienestar de todos y protegernos de las sanguijuelas que empobrecen a los pueblos. En ese sentido, Santa Cruz tiene muy claros sus objetivos y ahora sabe bien que usted defiende al bando equivocado.

Usted cree que la gente es tonta y que no se da cuenta del papel que ha estado cumpliendo durante este paro cívico, pese a que hizo todo lo posible por disimularlo con poses conciliadoras. Todos saben que ha estado brindando facilidades a los grupos de choque que generan violencia y zozobra en las rotondas, que se puso a órdenes del MAS para hostigar a los cruceños y que la idea de inundar de basura la ciudad contó con el aval suyo, algo inaudito, demencial y pervertido para una autoridad que debería ser la primera en velar por la salud de la gente. Carajo, señor alcalde.

Es entendible que grupos delincuenciales, esos que dicen ser movimientos sociales y demás mafias asuman actitudes canallescas contra Santa Cruz, pues se trata de sujetos de la peor calaña, matones a sueldo que son capaces de hacer cualquier cosa por unos cuantos billetes. Pero que usted sea cómplice de esos maleantes es como para poner en duda la dignidad humana. Carajo, carajo, carajo. ppDrtv

Fuente: Eduardo Bowles