La Semana Política: Comandante “antifederalista” y corte de fondos al MAS

Advertencia encriptada

El nuevo Comandante en Jefe del Ejército, general Juan José Zúñiga, se estrenó discursivamente en el cargo con una lamentable violación del precepto de no deliberación política castrense, alocución en la que arremetió contra “castas, grupos de poder y logias, que promueven un federalismo que deviene en separatismo”.



Aunque las invectivas fueron obviamente dirigidas contra el liderazgo cruceño, hay quienes recordaron que la designación de Zúñiga no fue en absoluto del agrado de Evo Morales, quien lo acusó de ser la cabeza del Grupo Pachajcho que buscaría “incriminarlo” en casos de narcotráfico.

Desde su cuenta en Twitter, el sociólogo Roberto Laserna escribió que “la advertencia del Gral. Zúñiga es del tipo: ¡te hablo Jorge para que me escuches Juan!”.

Mientras tanto, en Santa Cruz, el presidente cívico Rómulo Calvo (a quien se han concedido salidas laborales de su detención domiciliaria) anunció que la comisión encargada de “revisar la relación con el Estado” será anónima, para evitar presiones, y que entregará sus resultados hasta septiembre del 2023.

 

Narcotráfico y polémica

Por su parte, el ministro de gobierno Eduardo del Castillo agregó algo de gasolina al fuego, adelantando posibles procesos por separatismo. Sin embargo, por lo pronto su frente principal de confrontación sigue estando en el viejo staff ministerial de Evo, comenzando por el ex titular de su misma cartera, Carlos Romero, quien llegó a tildarlo de “narco”.

El asesinato de un agente de la FELCN en un parque nacional a manos de un grupo armado supone un nuevo desafío para el funcionario, que co-preside un mecanismo de cooperación regional antinarcóticos con la Unión Europea.

Mientras tanto, el ex presidente Morales volvió a hablar de sus celulares extraviados, reinstalando la tesis de que podrían ser “negociados con la DEA”.

 

Golpe financiero

El evismo recibió un fuerte golpe financiero en la semana, con la decisión gubernamental de eliminar los aportes que los funcionarios del nivel central del Estado hacían al MAS, de entre 1 y 3% de sus salarios, lo que totalizaba más de 7 millones de dólares anuales.

Esta caja, manejada por afines al ex mandatario, se ve reducida ahora a los aportes de los gobiernos departamentales y municipales que quieran seguir haciéndolos.

Al mismo tiempo, parecen acelerarse los planes del arcismo para utilizar al Partido Socialista-1 de cara a las elecciones del 2025, ya sea como instrumento político real o como carta de blofeo y negociación al interior del masismo.

 

Apoyo a Castillo e Irán

Lo que no cambia son las aficiones ideológicas de Arce, que sigue un guión de alineamientos internacionales demasiado similar al de Morales. En días recientes, el presidente boliviano no tuvo mejor idea que ir a Cuba para “defender la democracia peruana”, que identifica con el golpista Pedro Castillo.

Y en la ONU, la delegación de Bolivia incurrió en un papelón diplomático, votando en contra de separar a Irán de la Comisión de la Mujer, en momentos en que esa teocracia mantiene encarcelados a cientos de presos políticos por protestar contra el hiyab obligatorio, incluso ejecutando penas capitales.


Fuente: Emilio Martínez – publico.bo