La presión evista hace huir al Tribunal Supremo Electoral. Dejan de sesionar en La Paz y se trasladan a Santa Cruz. El evismo ha amenazado hasta las vidas de los vocales electorales.
Inhabilitado y sin sigla, Evo luce resuelto a tumbar las elecciones. Y si para eso necesita tumbar al gobierno y a los tribunales electorales y de justicia, va camino de hacerlo.
“Es la batalla final, o ganamos o perdemos”, les ha dicho a sus aguerridas bases
Fuente: Pepe Pomacusi Periodista
=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas
